martes, 20 de octubre de 2009

La Penut de Sergi Galanó


El siete de octubre amaneció en La Triangu con un mar perfectamente plato. Por mi, como si hubiera estado de metro y medio perfecto: Tom Wegener iba a shapearme (¡para mí!) mi primera alaia. De hecho, como amante de la madera que soy, la idea era hacerlo yo mismo con la ayuda de Salva y, lo más de lo más, en presencia del gran maestro. No obstante, Tom quería ir rápido porque se marchaba con la família a pasar la última semana de su “eurotour” en Francia, de modo que tomó las riendas.

Así que ¿qué tipo de olas sueles surfear? Yo le suelto lo que seguro que no se esperaba: “surfeo una mierda de olas en el Mediterráneo”. Oh great! And do you have points, reefs, or... Que no que no, que necesito una alaia para surfear medio metro guarro y tocado de viento, en playas con fondos dragados la noche anterior. Para mi asombro, la respuesta vuelve a ser un Oh great! más entusiasta aún. Cuando le digo que vengo del bodyboard y que a veces surfeo sin quillas me corta y decide que lo que yo necesito es una Peanut, como la que surfea Machado... ¡glups! Dice que es lo ideal para las olas mediterráneas. Él sabrá.

Ver a un peazo artesano de la madera darle forma a una alaia en tres horitas es de lo más espectacular que he visto en mi vida. No tiene precio. Por eso les estoy tan agradecido a Tom y a Salva, por haber brindado a un desconocido como yo esta oportunidad única que recordaré toda mi vida.

Después de bautizarla en La Triangu, surfearla por primera vez en Zarautz, disfrutarla en Cote des Basques (por aquello de seguir hurgando en las raíces), y tras unos cuantos baños típicamente mediterráneos, la conclusión es sencilla: IN-CREÍBLE.

No nos engañemos, la cosa no es nada fácil, especialmente pillar la ola. Pero creo que el simple hecho de entrar con un trozo de madera ya te hace ver las olas de modo distinto; la predisposición a lo desconocido; todos tus sentidos concentrados sobre un afilado canto; el descubrimiento del casi inevitable lala; la velocidad. Todo es nuevo y fresco, como en mi primer día de surf.

¡Mil gracias, Salva!
Thank you Tom!

Sergi Galanó – El Masnou